Por una menstruación digna


Escribo esto mientras estoy menstruando. Tengo el cuerpo hinchado, dolor de cabeza y cólicos que me obligan a tomar ketorolaco porque nada más los atenúa. Llevo un par de días abatida y eso que tengo la fortuna de poder trabajar desde el lugar que estoy habitando temporalmente en Monterrey.


He vivido 12 menstruaciones durante el confinamiento en las que no he tenido que preocuparme por cargar toallitas húmedas y una botella de agua limpia todo el tiempo por no tener la certeza de hallarme en un lugar con baños limpios, agua corriente y papel de baño.


He pasado un año entero sin sentir ese miedo a toser, estornudar o pararme muy rápido de mi asiento en un lugar público. Cincuenta y dos semanas de no estar al pendiente de si manché mi ropa o de obligarme a ir al baño cada cuatro horas para revisarme.


Aún y con todas estas, llámemoslas facilidades, estoy consciente de que mi menstruación y la de muchas otras mujeres y personas menstruantes sigue sin ser una experiencia digna, más aún, existen quienes sufren al pasar por su período. Así, la desigualdad económica y la precarización de la vida afectan la manera en la que experimentamos nuestra menstruación. Esto toma magnitud si pensamos que pasaremos al menos 2 mil 535 días de nuestras vidas en este proceso.[1]


Aunque uso la copa, muchas veces tengo que comprar tampones o protectores, y pago el 16% de IVA, ese impuesto que obliga a tributar lo mismo a cualquier consumidor sin importar su estatus económico. Y sé que cuando vuelva a la Ciudad de México, se volverá difícil conseguir tampones[2] porque de un día para otro se ha decidido que yo, como mujer que menstrúa, tengo que asumir el ecologismo superficial y sin conciencia de clase de los que gobiernan. No es suficiente que los artículos de gestión menstrual se consideren un lujo, ahora también Marina Robles, la secretaria de Medio Ambiente de la capital, dice que los tampones “no son realmente indispensables”.[3]


Por otro lado, Mariana Reyna y Diana Amador mencionan que las empresas tuvieron conocimiento de la Ley de Residuos Sólidos desde que se aprobó hace dos años en el 2019, pero no hicieron nada para replantear el uso del plástico en el aplicador. Es decir, ni el gobierno ni la iniciativa privada han asumido nuestras necesidades como una prioridad y esta medida de prohibición de plásticos de un solo uso solo ha provocado un desabasto que afecta a miles de usuarias en la capital del país.


Ante esto, solo me queda declarar que cada mujer y persona que menstrúa tiene derecho a gestionar su menstruación como mejor le parezca, si es con copa menstrual, toallas sanitarias, de tela, tampones, o el sangrado libre. Un ejemplo de que estas exigencias han hecho eco es el caso de Michoacán, lugar que se ha convertido en el primer estado en aprobar la gratuidad de los productos de gestión menstrual en escuelas públicas gracias a la labor de Menstruación Digna México, Colectiva Mapas y Vulva Sapiens.[4]


Si bien, que se nos garantice el acceso a productos de gestión menstrual es un gran paso en la lucha por una menstruación digna, también es momento de poner sobre la mesa la política laboral de la licencia menstrual; pero, sobre todo, una vez que se ha logrado que la menstruación esté en el debate público, no debemos dejar que se vuelva a guardar en el clóset de los temas privados. La menstruación digna es un derecho humano y seguiremos alzando la voz cada vez que sea necesario. Como cada mes, por ejemplo.

[1] Cfr. https://animal.mx/2020/09/iva-menstruacion-sin-impuestos-tampones/ [2] Sólo existe una marca con aplicador de cartón que seguirá a la venta: Tampax. Cfr. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/272756/Estudio_de_Calidad_Tampones.pdf [3] Cfr. https://elpais.com/mexico/2021-02-13/la-guerra-contra-el-tampon-en-la-capital-deja-a-mas-de-cinco-millones-de-mujeres-sin-alternativa.html [4] Cfr. https://animal.mx/2021/03/michoacan-primer-estado-productos-menstruacion-gratis/


Sobre la autora:

Michelle Monter Arauz

Traductora por la UANL y especialista en Literatura Mexicana del Siglo XX por la UAM-Azcapotzalco. Algunos de sus textos han sido publicados en Revista Nexos, Este Paí­s, y Kaja Negra. Le gusta caminar sin rumbo y registrar lo cotidiano.

Instagram: @michelllemonter


Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.