Por las que vendrán.


Tres momentos se unen para recordar(nos) en el pasado: la reforma a la Ley de Educación por #LeyMenstruaciónDigna, la Ley Olimpia aprobada a nivel nacional, y el día de la niñez.


A veces, no nos damos cuenta de lo cansado que es ser niña. Siempre rodeada de sermones, reglas, de “eres una niña, ¿de qué te tienes que preocupar?”. Ahora que lo veo con otros ojos, y volteo a mis memorias, la verdad es que ser niña implica ser naturalmente revolucionaria. La sociedad impone roles de género, costumbres generacionales, estereotipos y reglas de etiqueta dentro de un cuerpo de 6 años que solo quiere sentir en toda su gama de colores. Resistir a lo que no te permite ser, es el mero acto de la niñez.


Luego creces, y te encuentras caminando por los pasillos, escondiendo en las mangas de tu suéter o en una bolsa pequeña las toallas sanitarias. Que porque dan vergüenza, que porque eso no se debería de ver. ¿Quién les hizo tanto daño para hacernos pensar que un proceso natural y saludable es vergonzoso? Cuánta importancia le han dado a un par de toallas, tanto así que se vino a garantizar el acceso gratuito de ellas hasta el 2021. Se menciona en la lucha: menstruar dignamente no debería ser un lujo, más bien, es un derecho. Casi de manera inherente, desde pequeñas, nos han impuesto la idea del “sacrificio de la menstruación”, y aunado a esto, el sistema capitalista-patriarcal se disfraza y se aprovecha de nuestro propio proceso bajo lo que conocemos como pink tax. Incluso dentro de nuestro autoconocimiento y crecimiento, las estructuras buscan oprimirnos en los aspectos que no podemos controlar.


Luego creces, y se escuchan rumores de incontables carpetas con nombres en los celulares de todos. A pesar de estar en boca de todos, nadie tiene el valor de decir que eso no está bien. Que porque defender la intimidad de una persona no es de hombres. Porque ella se lo buscó mandándolas. Y de nuevo entra la opresión patriarcal que busca ponernos en contra las unas de las otras. Creces, y te das cuenta qué hay tantas cosas que se pudieron evitar, argumentos que pudiste decir, peleas que pudiste solucionar. Y ahí recae la importancia de la sororidad, de también serlo contigo, y tus mil y un versiones de lo que fuiste para llegar a lo que eres.


A un paso de llegar a ser reforma nacional, #LeyMenstruaciónDigna ha logrado un impacto nunca antes visto, buscando garantizar productos de gestación menstrual gratuitos en todas las escuelas. La Ley Olimpia, que tipifica sanciones por acoso y difusión de contenido íntimo en redes sociales, fue aprobada a nivel Federal el pasado 29 de abril. Luego creces, y hay situaciones que no podrás borrar más, que son parte de tu historia. Pero hay una satisfacción inexplicable al saber que ninguna otra niña pasará por ese sentimiento. Lo curioso y fascinante de los movimientos de masas. Encontrar un alivio al saber que, aunque no les conozcas, ya no pasarán el tormento; esa es la motivación de las luchas.



Sobre la autora:

Camila Gómez García

Internacionalista en proceso en la Universidad de Monterrey. Feminista, amante del café y la danza. Áreas de interés son estudios con perspectiva de género, migración, movimientos sociales y análisis sobre el sistema penitenciario. Deconstruyendo, cuestionando y desaprendiendo, “cambiando las cosas que no puedo aceptar” (Davis).

Twitter: @cxmilxg

Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.