“No hay que soltarnos”


Hoy son 28 días sin Wendy. Casi un mes sin saber el paradero de ella -hija, hermana, amiga, artista- y el de las 11,703 personas que, a la fecha[1], siguen pendientes de ser encontradas en Jalisco, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). Probablemente, son más. Así se siente cada vez que entro a las redes sociales y al menos una ficha de búsqueda nueva aparece; es una persona más que no regresa, una casa más que se vacía, y otra vez esa palabra que terriblemente se ha convertido en algo cotidiano: desaparecida/o. Porque el verbo desaparecer, transformado ya sea en sustantivo o adjetivo, o conjugado de cualquier forma posible, nombra la violenta verdad de nuestro país y de nuestro estado: territorio de desapariciones. Es la expresión de ausencias que hoy se cuentan más en cifras (con irregularidades y poca transparencia) que en historias.


Ante esta cotidianidad que duele e indigna, ¿qué se hace? Las palabras de Baruc Sánchez, hermano de Wendy, resuenan fuerte: “no hay que soltarnos”. Porque frente a la realidad de un gobierno que carece de voluntad política para atender la emergencia de las desapariciones, de un Congreso estatal que aplaza la discusión legislativa en la materia y se olvida de las familias; frente a la insensibilidad y falta de profesionalismo de autoridades y personas funcionarias, la ausencia de diagnósticos oficiales exhaustivos, la opacidad en el funcionamiento institucional, las deficiencias en acciones de búsqueda; frente a la revictimización y el maltrato a familiares, y la clara impunidad (desde julio de 2018 hasta septiembre de 2020 sólo han habido cuatro sentencias condenatorias por el delito de desaparición en Jalisco, según el informe de CEPAD (2020: 38)), el camino está en acompañar-nos.


“No hay que soltarnos” es un grito a esta realidad, de apatía institucional e impunidad, que normaliza una crisis estatal y nacional que sigue sin atenderse. Es una denuncia a la deficiente acción y la carencia de respuestas. Es una exigencia a la verdad y la justicia, derechos fundamentales para las víctimas de desapariciones. Y también es un llamado a la acción colectiva frente a esta problemática que tiene a la familia de Wendy y a más de once mil familias con la herida de una ausencia sin respuesta; una herida que también nos fragmenta, lo reconozcamos o no.


En Jalisco, y en todo el país, las redes sociales se convierten no sólo en muros digitales para pegar las fichas de búsqueda y compartir acciones en caso de sospechar una desaparición, sino también en un espacio más para acompañar y solidarizarnos en la búsqueda, y para presionar y exigir respuestas a las autoridades. Porque ante la falta de mecanismos efectivos, son las familias las que construyen formas para buscar y luchar (como el colectivo de familias Por Amor a Ellxs). Compartir fichas, fotos y publicaciones de quienes no han regresado a casa son ahora acciones virtuales para no permitir que cada caso, cada persona querida y desaparecida, se pierda en la red de información (como lo suelen hacer las carpetas de investigación). “No hay que soltarnos” es un llamado a no olvidar y una esperanza en el acompañar, más aún en esta época de distancias físicas.


Por Wendy, por Nayeli, por Ramiro; por la Sra. Lety que falleció hace poco sin la respuesta del paradero de su hijo; por las familias que siguen buscando y las mujeres que son, en su mayoría, las que se enfrentan a ello; por quienes les acompañan; por la verdad, por la justicia, por ti, por mí, por todas las personas que nos hacen falta: por favor, no hay que soltarnos.


¡Hasta encontrarles!


Referencias.


Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas [RNPDNO] – versión pública (2020). Recuperado de https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/Dashboard/ContextoGeneral. Fecha de consulta: 04 de febrero de 2021


Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, A.C. [CEPAD]. (2020). Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco, a dos años de su creación: ¿cuál es la apuesta?. Recuperado de https://cepad.org.mx/wp-content/uploads/2020/10/Informe-CEPAD-2020-COBUPEJ.-Adosanos-de-su-creacion-cual-es-la-apuesta-1.pdf

[1] Fecha de consulta: 04 de febrero de 2021.


Sobre la autora:

Diana Pérez

Estudié Relaciones Internacionales en ITESO. Corazón feminista. Me gustan las caminatas, las palabras y la investigación colaborativa. A ratos escribo, canto, echo cumbias y admiro cielos. Tengo una pasión por la(s) América(s) Latina(s), sus memorias y luchas. Aprender y desaprender en colectivo para construir mundos más justos y dignos.

Twitter: @dianinapg


Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.