Los derechos digitales son derechos humanos

Por Alex Argüelles


Actualmente es común ver cómo cada vez más procesos o trámites pueden llevarse a cabo a través de plataformas y dispositivos digitales. Si bien estas herramientas se han vuelto parte de nuestras vidas e incluso indispensables en el contexto del confinamiento por la crisis sanitaria que aún enfrentamos, poco se habla de los derechos y obligaciones que existen también en “el mundo digital”.


En México, no han sido pocas las políticas públicas y propuestas que han visto en la tecnología potenciales soluciones a problemas de antaño. Esto genera una sensación de progreso y modernidad pero también desdibuja conversaciones complejas que son necesarias para resolver los problemas de raíz, ya que estos problemas muchas veces están relacionados a la crisis de derechos humanos que ha perdurado en nuestro país; misma que afecta distintas áreas del desarrollo esencial de las personas, como el acceso a una vida digna, el acceso a justicia, el acceso a la salud, el acceso a información y la libertad de expresión.


Quienes hablan desde el solucionismo tecnoptimista pretenden desconocer que no basta con implementar tecnologías poderosas e ignorar los impactos negativos que estas tienen para las poblaciones más vulnerables, desde la sociedad civil tenemos el poder para evitar que prosperen estas medidas: abriendo espacios incluyentes que nos permitan contemplar las diferentes aristas que delimitan lo que pretendemos resolver y poner al centro la dignidad de las personas en su diversidad (desde el contexto que las rodea hasta las características individuales con las que se autodeterminan) para incidir en situar las tecnologías como herramientas de transformación y desarrollo.


Si queremos imaginar un futuro donde sea posible construir puentes que cierren las brechas que aún marcan las desigualdades sociales, es necesario que pongamos al centro de nuestras propuestas los derechos humanos que también se trasladan al ámbito digital y deben preservarse con el mismo rigor cuando hablamos de implementación de estrategias basadas en el uso de tecnologías.


Para construir un futuro donde la dignidad de las personas sea prioridad, tenemos que desarrollar habilidades críticas y exigir análisis multidisciplinarios que nos permitan participar en la construcción de un futuro incluyente y diverso, donde las tecnologías -al servicio de las personas- puedan ser herramientas para acceder a la justicia y amplificar el ejercicio de nuestros derechos; impidiendo que se conviertan en instrumentos de control que faciliten, agraven o perpetúen los abusos de poder.


Sobre la autora:

Alex Argüelles

Trabaja en la defensa de derechos digitales desde 2013, en México y América Latina. Como tecnóloga busca construir puentes que permitan que más personas participen de maneta informada en la toma de decisiones sobre las tecnologías que desarrollaremos para (y llevaremos a) el futuro diverso, justo, plural y libre que buscamos construir

Twitter: @KafSofit


Esta columna forma parte de una colaboración entre LaTraductoraMx y Desde Mujeres, una plataforma intergeneracional que busca la visibilización, reconocimiento y capacitación a científicas y profesionales sociales.