¿Libre tránsito o salud?

Traducciones a la Veracruzana


¿El derecho al libre tránsito es más importante que el derecho a la salud o viceversa? Recordemos que nuestros derechos son otorgados por el simple hecho de ser humanos, entonces ¿por qué debería de obstaculizarse alguno de nuestros derechos o deberíamos elegir cuál es más importante?


“Toda persona tiene derecho a entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes”, declara el Artículo 11 de la Constitución Mexicana, a la par, en su artículo 4° menciona “toda persona tiene derecho a la protección de la salud”.


Ahora bien, la pandemia por Covid-19, ha provocado múltiples disposiciones por las autoridades federales, estatales y locales, entre ellas, el cierre de establecimientos comerciales, la promoción del home office, así como el uso del cubre bocas, éste último ha causado debate en los últimos días en Nuevo León.


La reforma aprobada a la Ley Estatal de Salud a través del artículo 129 Bis permite a la autoridad declarar como obligatorio el uso de cubre bocas en vías y espacios públicos o de uso común cuando exista una emergencia sanitaria en la entidad, quien no lo respete será acreedor/a a multa, arresto administrativo o a horas de labor comunitaria.


El virus SARS-COV2 ha arrebatado la vida de 8 mil 382 personas y afectado a más de 161 mil ,según el último reporte de la Secretaría de Salud de NL, por lo cual, es entendible que se busque de alguna manera salvaguardar la vida de las y los neoloneses, sobre todo cuando a pesar de la constante promoción, parte de la ciudadanía sigue sin atender las medidas de prevención de contagio.


Sin embargo, la aplicación de esta legislación puede provocar también que se caiga en abusos de autoridad, como ya ha ocurrido en CDMX con las personas vendedoras ambulantes, en Tijuana con el activista Emmanuel García o el caso de Giovanni López en Jalisco y así podríamos continuar.


La realidad es que, sí se teme a este virus del que aún se carece de pleno conocimiento, el imponer en la Ley el uso del cubre bocas da espacio a que la autoridad mexicana, que constantemente nos ha mostrado su falta de capacitación, continúe abusando de su poder.

Además, puede obstaculizar nuestro derecho al libre tránsito y suponer un adeudo, cuando la población más ha carecido de recursos económicos, todo esto, por tratar de privilegiar el derecho a la salud, situación que sin duda, desde el 2020, todas las personas hacemos, pero es por eso que el usar cubre bocas no debería ser una obligación legislativa sino una acción de sentido común.


Pero ¿cómo podemos exigir al pueblo mexicano que siga a su instinto de supervivencia cuando su Presidente se niega a hacer uso del cubre bocas aún después de que ya se contagió? Acciones de líderes, las fake news y constantes persuasiones de figuras públicas dejan a la ciudadanía inmersa de dudas y con paso a que se despreocupe en la situación de peligro.


El pueblo no debería ser el perjudicado ante una mala mediación y decisión de sus gobernantes, las y los mexicanos no deberíamos de decidir si uno u otro derecho es más importante sino resguardar ambos por un bien común.


Sobre la autora:

Verónica Ruiz

Periodista Multimedia

Twitter: @verona_rye


Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.