Las niñas no se tocan, no se violan, no se matan


Cada día nos despertamos con la nota periodística o el tuit que anuncia la desaparición o asesinato de una niña o adolescente en este país, cada día resulta más común la normalización de este fenómeno que lacera a miles de familias. El caso más reciente que nos cimbró y llenó de impotencia fue la imagen de chicas cargando el ataúd de su compañera Wendy de 16 años, cuyo cuerpo fue localizado en un canal en el municipio de Xonacatlán, en el Estado de México.


Wendy es tan sólo un nombre entre los cientos de niñas y adolescentes cuyos casos se apilan en los Ministerios públicos del país, ya que, de acuerdo a las estadísticas, los feminicidios de mujeres menores de dieciocho años registradas en carpetas de investigación entre los años 2015-2018 suman 221, además para visibilizar la gravedad de la violencia a la que están expuestas niñas y adolescentes se deben evidenciar las defunciones femeninas clasificadas como presuntos homicidios dolosos que se encuentran con cifras al alza entre las edades de 10 a 14 años .


La cultura machista en este país transgrede los derechos de las niñas y adolescentes, debido a que por su género se encuentran entre los grupos con mayor vulnerabilidad. Como lo señala el informe de “Violencia y feminicidio de niñas y adolescentes en México”, son propensas a una mayor discriminación debido a los altos grados de analfabetismo, matrimonios infantiles, deserción escolar o a ocuparse en trabajos remunerados o no remunerados a una edad más temprana que sus pares del género masculino.


En cuanto a la violencia sexual basta recordar el hashtag #MiPrimerAcoso, viralizado en el 2016 en redes sociales y que corrobora datos acerca de la edad temprana en que las mujeres son violentadas, con una prevalencia entre los 6 y 10 años.


Además de estas violencias estructurales debemos agregar el contexto de la guerra contra el narcotráfico, la consecuente militarización en nuestro país y la recomposición de grupos delictivos, así como la trata de personas y pornografía infantil que agudiza los problemas arriba mencionados.


A pesar de que la violencia contra niñas y adolescentes se encuentra contemplada dentro de Ley General de Acceso de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia, la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y los diversos tratados internacionales que México ha suscrito como la Convención de Belem do Pará o la Convención sobre los Derechos del Niño, algunas especialistas y legisladoras consideran que por las particularidades que tienen los homicidios de niñas y adolescentes-como la subordinación o la dependencia- debería incorporarse un tipo penal de “feminicidio infantil”, por otro lado diversas agrupaciones de la sociedad civil consideran innecesario esta categoría ya que el concepto de feminicidio abarca estos casos y abogan por visiones antipunitivistas en la resolución de delitos.


Si bien los feminicidios en 2019 se concentraron en el grupo de edad de 25 a 29, el grupo de diez a 14 años presentó un pico importante y de acuerdo con Save the Children México, en enero de 2020 cada dos días una niña o adolescente fue víctima de feminicidio, por esta razón es insuficiente la codificación de delitos y penas si no existen políticas públicas que garanticen la seguridad e integridad física y psicológica y prevengan la violencia; de igual forma se deben homologar los protocolos de actuación y de investigación de las instituciones de justicia.


Como señala ONU Mujeres, debe existir una agenda estatal que priorice los derechos de las niñas y las adolescentes, que se otorguen recursos financieros y humanos suficientes y que se brinde la debida capacitación institucional. Si únicamente pensamos en sanciones a través del derecho penal no contribuimos a un verdadero cambio social y cultural que considere a las niñas y adolescentes como verdaderas sujetas de derechos.


Fuentes

*Cobo Téllez, S. M. (2021). ¿Por qué diferenciar al feminicidio infantil? Revista Mexicana De Ciencias Penales, 4(13), 11-26. Recuperado a partir de https://revistaciencias.inacipe.gob.mx/index.php/02/article/view/423


*Distintas Latitudes. 2016. “#MiPrimerAcoso: la etiqueta que destapó la cloaca de las agresiones sexuales.” Consultado el 8 de abril del 2021. https://distintaslatitudes.net/historias/reportaje/miprimeracoso-la-etiqueta-que-destapo-la-cloaca-de-las-agresiones-sexuales


* López Barajas, María de la Paz y Teresa Guerra Favela. 2020. Violencia Feminicida en México: Aproximaciones y Tendencias. ONU Mujeres. https://mexico.unwomen.org/es/digiteca/publicaciones/2020-nuevo/diciembre-2020/violencia-feminicida#view



*Ramírez Ducoing, Karla y Carlos Echarri Cánovas. 2018. Violencia y feminicidio de niñas y adolescentes en México. ONU Mujeres. https://mexico.unwomen.org/es/digiteca/publicaciones/2019/03/violencia-y-feminicidio-ninas-y-adolescentes#view


*Save the Children México. 2020. “Save the children lanza contador de feminicidios de niñas en México.” Consultado el 6 de abril del 2021. https://www.savethechildren.mx/enterate/noticias/save-the-children-lanza-contador-de-feminicidios-d



Sobre la autora:

Adriana López Belda

Feminista y socióloga egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Cuenta con experiencia profesional en la documentación, defensa e incidencia política en Derechos humanos, tanto en organismos autónomos como en organizaciones de la sociedad civil.

Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.