Humanizar para deshumanizar (nos)

Por Cynthia Ortiz


Ni una menos. Ni una más. Acciones realizadas desde el Gobierno Municipal. Acciones realizadas desde la militancia de oposición en contra de un mal gobierno. Son frases que hemos escuchado recientemente en Naucalpan, Estado de México, por los supuestos representantes políticos, así como por las autoridades de nuestro municipio.


Supuestos representantes políticos porque no representan a la totalidad de la población diversa de Naucalpan, y no se puede representar ni gobernar legítimamente solo una realidad. No nos representan porque la génesis de la militancia de oposición se sustenta en una institución anti derechos que reproduce discursos en contra del ejercicio pleno de los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes en el Estado de México. Y, por otro lado, se encuentra la autoridad municipal de uno de los lugares considerados de los más peligrosos para vivir siendo mujer.


Nos encontramos en tiempos electorales, en tiempos inciertos para las niñas, mujeres y adolescentes de Naucalpan. Tiempos en los que se hace la peor y más deshumanizada política. ¿Será que acaso pudiera ser considerada como política aquellas prácticas en las que deshumanizan a las personas que pretender “gobernar”? ¿Aquella conocida frase de “tenemos el gobierno que nos merecemos” es la que define nuestra realidad política actual en Naucalpan?


Las niñas, adolescentes y mujeres de Naucalpan no nos merecemos que nos quieran politizar en función de lo que sigue para el o la candidata después del 6 de junio de 2021. Nos merecemos más, porque somos más. No somos una estadística que se suma a la preparación y estrategia electoral para una candidatura. Somos ese pilar que sostiene a la ciudadanía naucalpense mediante nuestro trabajo no remunerado en casa, los cuidados familiares y la resistencia ante la violencia feminicida y machista que vivimos día con día.


Y por tal razón, es fundamental que resignifiquemos la política en tiempos electorales y la humanicemos porque el fin de éstos no es ganar una candidatura, sino el bienestar, seguridad y estabilidad de las personas de Naucalpan de Juárez. Las candidatas y candidatos actuales a los cargos de representación municipal, deben recordar que ocupar esos puestos es un medio y no un fin, de tal manera que no se busque utilizar como medio a la ciudadanía, y mucho menos a las mujeres, para ganar.


No somos un medio para capital político. Somos un fin y nuestro fin es estar vivas, libres y seguras en Naucalpan de Juárez.


Sobre la autora:

Cynthia Ortiz

Estudiante de Derecho y Relaciones Internacionales. Integrante del Parlamento de Mujeres del Congreso de la Ciudad de México 2020 y activista por los derechos de las mujeres en México. Se dedica al derecho corporativo, administrativo y consultoría en política y riesgo país.

Twitter: @cynthiaaor_

Esta columna forma parte de una nueva colaboración entre LaTraductoraMx y Desde Mujeres, una plataforma intergeneracional que busca la visibilización, reconocimiento y capacitación a científicas y profesionales sociales.