¿Familia en la cárcel?


Por: Andrea Velarde López, integrante del CAIFAM y pasante del programa de Sistema Penitenciario y Reinserción Social de Documenta A.C.


La Torre Médica de Tepepan es un hospital ubicado en el Centro Femenil de Readaptación Social en Tlalpan, este espacio recibe a hombres y mujeres de diversos reclusorios de la Ciudad de México para ser atendidos.


Diego, que se encuentra en la sección de hombres de la torre, ya es un joven, pero vuelve a ser un niño al esconderse detrás de la puerta para sorprender a su padre que viene de visita, un custodio se acerca sospechando de su actitud, pero tan solo es la emoción lo que hace que actúe de manera inusual. Es la segunda vez que Diego está en prisión y para su familia ir de visita a la cárcel ya no es algo novedoso: su padre y uno de sus hermanos estuvieron privados de su libertad y actualmente a Diego se le suma otro de sus hermanos que se encuentran en las mismas circunstancias. Tal parece ser, que pasar tiempo en prisión forma parte de un legado familiar. Solo el tiempo dirá si la tradición termina con Diego o si su hijo seguirá sus pasos.


También esta Guillermo, que entró a prisión cuando tenía veinte años “En la cárcel no hay que dejarse de nadie ni mostrar miedo”, me dice después de terminar de contarme sobre su primera semana privado de la libertad, en la que custodios e internos intentaron extorsionarlo, lo que lo salvó fue haber entrado al mismo penal que su tío: “En prisión el respeto se gana, pero me di cuenta que tenía un gran respaldo al tener a mi tío”, comenta. Cuando entró a prisión se dio cuenta de que ahí todo se resolvía o con dinero o con golpes.


Las riñas son comunes en los reclusorios varoniles, lejos de ser un ambiente que promueve la reinserción social, es un lugar donde abundan las agresiones. Por medio de la extorsión y el miedo es que las personas privadas de la libertad que llevan más años adentro de la prisión buscan ejercer el poder sobre las personas de recién ingreso. Otro gran problema dentro de estos espacios es el consumo de sustancias, éste no se detiene al entrar en prisión, sobre todo por la facilidad con la que ahí se pueden conseguir. ¿Cómo es posible esperar la efectiva reinserción social de una persona si no se le rehabilita o brinda el acompañamiento necesario?


Como ejemplo, tenemos la historia de Reynaldo, que tiente treinta años y ha pasado casi la mitad de su vida como usuario de sustancias, actualmente purga dos condenas en el Centro Varonil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla. Su motivación para rehabilitarse son sus hijos y la posibilidad de poderles dar una mejor calidad de vida, pero la facilidad con la que puede tener acceso a diversas sustancias dentro de prisión complica sus planes. ¿Cómo pueden sus hijos buscar otros caminos si el único que conoce es el que siguieron sus padres?


Tanto en el caso de Diego como en el de Reynaldo es imposible saber si sus hijos romperán el legado o seguirán los pasos de sus padres a la cárcel, lo que sí sabemos es que tanto dentro como fuera de prisión se ha deshumanizado a los hombres privados de su libertad y en el camino se ha olvidado que la mayoría de ellos forman parte de un círculo de violencia en donde delinquir, en varios casos, es una acción que retomaron de sus núcleos familiares. En tal sentido, debemos reconocer que para acabar con la delincuencia no basta con meter a personas en prisiones, es necesario ofrecer otros caminos diferentes.


Negligencias médicas, corrupción y delincuencia son cosas que suceden tanto fuera como dentro de la cárcel. El micromundo de la prisión no es tan distinto al de afuera y si no lo logramos arreglar, apostando por una reinserción efectiva y por el respecto a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad, será imposible obtener un cambio real tanto adentro como afuera de estos espacios.


Este artículo forma parte de una colaboración entre LaTraductoraMx y Documenta, en un esfuerzo por difundir los contenidos en materia de derechos humanos de su blog "Bajo la Lupa": https://documenta.org.mx/blog-documenta/