Empatía: el camino de la sociedad mexicana para la integración de personas solicitantes y refugiadas


El próximo 20 de junio se conmemora el día mundial de las personas refugiadas, con la finalidad de honrar a aquellas refugiadas o desplazadas alrededor del mundo. Este es un día para fomentar la comprensión y empatía hacia las personas que se encuentran en esta situación, así como reconocer su resiliencia ante las adversidades.


En el marco de esta conmemoración me parece importante resaltar la poca empatía como sociedad mexicana que tenemos a las miles de personas arribando a nuestro país. Esto lo he escrito con anterioridad; sin embargo, me pareció interesante realizar un ejercicio para intentar comprender un poco cuáles pueden ser las dificultades a las que se enfrentan.


Imagina que un grupo criminal te amenaza a ti y tu familia, tú no tenías pensado salir de tu país pero en pocas horas debes escapar, con pocas cosas a la mano te embarcas en una travesía desconocida, no logras despedirte de nadie, dejas tus estudios, tu trabajo, todo atrás. Pasas semanas, a veces meses, cruzando países desconocidos, por terrenos peligrosos, te enfrentas a violencia, traficantes y condiciones extremas. Solo para llegar a un país en donde te reciben con insultos, te dicen que eres criminal, discriminan y violentan día con día, nadie te da trabajo, muchas veces duermes en la calle, bajo la lluvia, pasas hambre, las personas te tienen miedo y el acceso a los servicios básicos es limitado. Aunque parezca una situación irreal, es algo que miles lidian al llegar a México.


Y aunque este pequeño ejercicio solo simplifica las complejas y difíciles situaciones que muchas veces acontecen, da un espacio para generar una reflexión. Es importante asumir nuestro papel en la crisis migratoria, no podemos cambiar que las personas lleguen a nuestro país, pero sí la manera de interactuar con ellas.


El proceso de integración a la población local no es responsabilidad sólo de quien llega, como sociedad receptora debemos asumir nuestro papel y procurar la integración. Este año se espera que lleguen más de 90 mil personas solicitantes a México, podemos fomentar la conversación, practicar la empatía, así como buscar estrategias para integrarles o seguir invisibilizando y criminalizando sin beneficio para nadie, tenemos en nuestras manos la decisión.




Sobre la autora:

Marilu Balandra

Internacionalista, trabajando en ayuda humanitaria

Instagram: @balandravera

*Las opiniones expresadas en esta página son personales y no representan las de @rescueorg.




Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.