“El logro de ellas”

Por Claudia Ramírez Ramos


Entre aplausos de pie, en un abrazo grupal lleno de orgullo y satisfacción las mujeres orgullosas celebraban su victoria, celebraron que gracias a sus esfuerzos, después de casi tres años de luchas políticas, públicas y sociales por fin podrían ver el resultado: La ley de personas desaparecidas en Jalisco y la Ley de declaración especial de ausencia; y es que a pesar del voto unánime del pleno y el aplauso de parte de las y los legisladores hacia las familias, esto era enteramente de y para ellas, 3 años en los que tocaron la puerta de todas las instancias gubernamentales, en las que exigieron ser parte del proceso de creación de una ley, el momento exacto donde se convirtieron en lideresas políticas y sociales, expertas y especialistas, referentes de integración y colaboración técnica, política y social pocas veces visto.


Quiero por un momento que dimensionemos el caso de éxito que esto significa, porque tal vez pensemos que por las herramientas de supuesto parlamento abierto las puertas de los Congresos locales y de las Cámaras del Congreso de la Unión se encuentran abiertas de par en par, pero spoiler alert: No es así, tumbar los muros de la burocracia interna, de los intereses políticos y de las mesas técnicas es un verdadero reto, un reto que con una página web de búsqueda legislativa o para dejar comentarios no se soluciona ni una mínima parte de la lucha que significa la cocreación y colaboración real.


En mi última columna urgía al Congreso del Estado a aprobar estas leyes, y apenas el 25 de febrero las voces de cientos de periodistas, activistas, academia, universidades y colectivos de familiares vieron el resultado final de su trabajo.


A lo largo de estos 3 años por una legislación local las familias generaron una estrategia que implicó sumar importantes alianzas, haciendo un ejercicio hermoso de humildad que pocas organizaciones o instituciones han hecho y es de reconocer los recursos humanos, materiales y de análisis con los que se cuenta pero también de los que se carece, por lo que se sumaron universidades públicas, colectivas de protección a víctimas, organismos internacionales y activistas especializadas que fortalecieron la mirada técnica legislativa pero sobre todo para que ésta ley contara con los estándares más altos en materia de derechos humanos y desaparición forzada.


Las mujeres integrantes de estos colectivos de familias de personas desaparecidas se han organizado no sólo para afrontar el día a día que implica la desaparición de un ser querido sino también son las principales creadoras del marco jurídico que de ahora en adelante protegerá y buscará asegurar que nadie más pase por lo que ellas han pasado, la incertidumbre y el calvario que significa luchar contra un sistema de justicia sin respuestas para ellas.


Esta vez esta columna se las dedico a estas lideresas políticas, luchadoras sociales y ejemplo de co-creación entre las instituciones y personas interesadas, población objetivo, beneficiarias directas de las políticas públicas y programas que se tendrán que crear y rediseñar para cumplir con el marco jurídico que implica la integración de estas leyes, a ellas toda mi admiración, respeto y solidaridad.


Sobre la autora:

Claudia Ramírez Ramos

Coordinadora de Desde Mujeres. Especialista en Derecho parlamentario y políticas públicas.

Twitter: @ClaudiaRmRm

Esta columna forma parte de una nueva colaboración entre LaTraductoraMx y Desde Mujeres, una plataforma intergeneracional que busca la visibilización, reconocimiento y capacitación a científicas y profesionales sociales.