Catalina y Amparo


Las primeras alcaldesas en Hidalgo fueron Catalina Ortiz y Amparo Muñoz por los Ayuntamientos de Alfajayucan y Tasquillo respectivamente. Su triunfo fue posible gracias la reforma de 1948 que reconoció el derecho de las mujeres de votar y ser votadas en las elecciones municipales.


Desafortunadamente durante más de 60 años fueron contadísimas las mujeres que accedieron a cargos de representación política. Fueron necesarias las cuotas y luego la paridad de género para poner el piso parejo en la postulación partidista, aunque esto no significa que las dificultades sean menores.


Las candidatas han tenido que enfrentar severos cuestionamientos por su designación de parte de las militancias ¡de sus propios partidos! al considerarlas una imposición; hay quienes han tenido que declinar por la intimidación de los grupos locales y otras tantas que han sido acosadas viralmente en las redes sociales.


La crítica política local no se ha centrado sobre sus propuestas ni su trayectoria sino en que tan “incómoda” caminaba con su “faja” e incluso incitaciones a la violencia como “métanla al bote para que la violen”.


Basta con que una mujer alce la mano para un puesto público para que una horda misógina la descalifique, en lo público o lo privado. Eso nos ayuda a entender por qué en la elección de Ayuntamientos del año pasado se registraron 31 casos de violencia política en razón de género, de los que 13 fueron originados en redes sociales.


El camino y los obstáculos que tuvieron que sortear Catalina y Amparo no han cambiado mucho desde entonces.


Sobre la autora:

Analinn Rivera Delgado

Es Consejera Distrital Electoral y Facilitadora del Programa de Liderazgo e Innovación Democrática en Nosotrxs. Forma parte del Observatorio Internacional de la Democracia Participativa, de la Red Académica de Gobierno Abierto en México así como de la Plataforma #DesdeMujeres.

Twitter: @analinnrd


Esta columna forma parte de una nueva colaboración entre LaTraductoraMx y Desde Mujeres, una plataforma intergeneracional que busca la visibilización, reconocimiento y capacitación a científicas y profesionales sociales.