Amor, noviazgo y derechos humanos

Al momento de estar experimentando con una persona esa “fantasía idealizada del amor romántico” nos envuelve y eleva tanto que a veces, sin darnos cuenta, descuidamos nuestro entorno para luego peligrosamente tomar decisiones sin siquiera estar conscientes y presentes en el aquí y el ahora.


Un tema, de entre tantos, que se puede dejar de lado es el de nuestros derechos humanos. Quizá desde un primer análisis no encontremos la relación que existe entre el noviazgo, el amor y los derechos humanos, ni si quiera logramos imaginar ¿cómo mi pareja puede violentarme mis derechos humanos? la respuesta es que puede ser de muchas maneras, una de ellas es desde nuestra libertad. Todas las personas contamos con derechos humanos por el simple hecho de ser seres humanos y uno de sus principios es que son irrenunciables, esto quiere decir, que no puedo renunciar un derecho como el de la libertad o de la privacidad en nombre del amor. Por más que ame a mi pareja, no puedo renunciar al derecho que tengo sobre mi privacidad, solo para compartirle el acceso de mis redes sociales, sin embargo, en la práctica lamentablemente se pueden observar parejas que renuncian a sus derechos humanos pensando que es amor verdadero, como si éstos fueran aplicables para ejercerlos por completo con unas personas, pero con mi pareja sólo ejercer unos cuantos e invisibilizar otros para demostrar cuánto le amo y que no existe problema alguno porque “es normal”.


Otro de los derechos humanos que se pueden afectar al estar en el estado de enamoramiento es el de la libertad de asociación, donde se empiezan a manifestar diversas prohibiciones como: “no te juntes con tal persona”, “no asistas a tal lugar”, “no le hables a aquellas personas” y todo lo que sentía hacia esa persona quizá termina por convertirse en un completo caos emocional, donde a veces es difícil aceptar que precisamente estamos renunciando a nuestros derechos humanos de una manera cegada y no lo identificamos como tal porque los desconocemos, por eso es importante siempre tenerlos presentes desde que nos levantamos hasta que descansamos. ¿Alguna vez te has puesto a pensar cuántos derechos humanos ejerces durante todo un día?


El amor en una relación de noviazgo tiene una fuerza impactante en cada una y uno de nosotros porque hace que nuestras emociones y sentimientos revolucionen, se manifiesten, sonreímos, cantamos, disfrutamos, pero nunca debemos de dejar que nos arrebate nuestra libertad. Todas las personas somos valiosas y dignas de vivir y ejercer nuestros derechos humanos, así como también tenemos el derecho de amar, ser amadas y amados siempre desde la libertad y el respeto, sin renunciar ni hacer renunciar ningún derecho humano en nombre del amor, porque eso no es normal.


Sobre la autora:

Yessica Esquivias

Trabajadora social. Defensora de derechos humanos.

Twitter: @YesicaEsquivias

Esta columna forma parte de la sección Editorial de LaTraductoraMx, un espacio de opinión para mujeres especialistas que deciden alzar la voz.